Hace algunas semanas se hizo público un vídeo en el que se
podía ver como un maestro en Melilla agredía a un alumno ante la mirada de sus compañeros por el mero
hecho de ser marroquí. Uno de los niños, cogió su teléfono móvil y comenzó a
grabar los golpes que el niño estaba recibiendo y denunció la situación ante la
Policía de Melilla. Según algunas fuentes ya se ha iniciado el procedimiento
judicial pero aún no ha habido ninguna detención.
En el vídeo se puede observar como el maestro le da una
brutal paliza con un palo de madera y se ha hecho público gracias a la cadena
COPE, que ha decidido difundirlo.
Ahora bien, después de ver este vídeo podemos plantearnos
algo, ¿No tiene un maestro que respetar a todos sus alumnos, ignorando sus
características físicas o étnicas?, desde luego si le hiciéramos esta cuestión
a este maestro se podría dudar. Es intolerable e inadmisible que, en el siglo
XXI, se sigan dando casos como el que el vídeo refleja.
Siempre he pensado que un maestro no debe perder nunca los
papeles. Está claro que hay situaciones en las que se nos pone a prueba pero, ¿Qué
algo tan malo pudo haber hecho ese niño para merecer tal paliza? : ¿No llevó la
tarea hecha?, ¿Le contestó mal al maestro o a sus compañeros?, ¿Se levantó de
su sitio?...Definitivamente, tenemos que estar seguros de que en el aula hay
unos límites que no podemos permitir pasar y no olvidemos nunca, que no debemos
hacer lo que no nos gustaría que hicieran con nuestros hijos o con nosotros
mismos.

